El hotel Riu La Mola, situado en la idílica isla de Formentera, reabre sus puertas tras una completa transformación que lo ha llevado a formar parte de la prestigiosa gama Riu Palace, el producto premium de la cadena hotelera RIU. Además, el establecimiento eleva su categoría de 4 estrellas a 4 estrellas superior, reafirmando su compromiso con la excelencia y el confort.
Esta ambiciosa renovación marca un hito en la historia de RIU, ya que, por primera vez, el proyecto ha sido dirigido íntegramente por Luis y Roberto Riu Rodríguez, miembros de la cuarta generación de la familia fundadora. Los hermanos han liderado todas las decisiones de equipamiento, diseño y servicios, dotando al hotel de un nuevo estilo que combina sofisticación, funcionalidad y un marcado espíritu mediterráneo.
La reforma ha optimizado los espacios existentes sin ampliar la volumetría del hotel, creando una atmósfera elegante y acogedora que refleja el exclusivo encanto de Formentera. Entre las principales mejoras destaca la ampliación del lobby, ahora más luminoso y de mayor altura, y de la terraza panorámica, que incorpora nuevos espacios de relax y un escenario exterior para actuaciones.

El hotel mantiene sus 345 habitaciones, todas ellas reformadas integralmente para ganar en confort y diseño, e incorpora ocho nuevas suites con espectaculares vistas al Mediterráneo. Asimismo, la oferta gastronómica, uno de los pilares del hotel, se amplía con un tercer restaurante: el principal “Sargantana”, el restaurante gourmet “Krystal” y el snack-bar frente al mar “Ilios”.
La renovación también alcanza el área de wellness, con un gimnasio y un spa completamente nuevos, y un solárium renovado que ahora incluye elegantes camas balinesas. Para las familias, se ha incorporado un nuevo RIU Land Kid’s Club y una piscina infantil, sumando un total de cuatro piscinas en el complejo.


En línea con su apuesta por la sostenibilidad, el Riu Palace La Mola ha sido galardonado recientemente con el premio Re Think Hotel gracias a su proyecto de reforma sostenible, que incluye la instalación de placas fotovoltaicas, sistemas de climatización geotérmica, equipamientos de bajo consumo, medidas de ahorro de agua y estrategias de reducción de residuos.
Desde su adquisición en 1973, el Riu Palace La Mola no había experimentado una transformación de tal magnitud, posicionándose ahora como un referente de lujo sostenible en el Mediterráneo.

