Viajar entre México y Estados Unidos puede comenzar de forma ágil y práctica. A través de Cross Border Xpress (CBX), los viajeros pueden cruzar caminando desde el Aeropuerto Internacional de Tijuana hacia San Diego en cuestión de minutos, iniciando su experiencia desde el primer paso.
Una vez del otro lado, diversas opciones de transporte —autobuses, taxis y servicios de shuttle— permiten llegar en aproximadamente 30 minutos a uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad: Balboa Park.
Un corredor cultural al aire libre
Con cerca de 485 hectáreas, Balboa Park es considerado el corazón cultural de San Diego y está reconocido como Lugar Nacional de Interés Histórico. Más que un parque urbano, es un complejo donde convergen museos, jardines, teatros y senderos naturales, enmarcados por una arquitectura histórica que distingue a la ciudad.
En su interior alberga alrededor de 18 museos y centros culturales dedicados al arte, la fotografía, la ciencia y la historia, con propuestas interactivas que convierten cada visita en una experiencia distinta.



Naturaleza y conservación
Uno de los grandes atractivos del parque es el Zoológico de San Diego, referente internacional en conservación animal. Hogar de más de 4,000 ejemplares de aproximadamente 800 especies, ofrece amplias áreas naturales y la posibilidad de recorrer el lugar desde las alturas a través del teleférico Skyfari, que brinda vistas panorámicas del parque.
Para quienes buscan un momento de calma, el Japanese Friendship Garden celebra la relación entre San Diego y Yokohama con estanques de carpas koi, cascadas y colecciones de bonsáis que invitan a una pausa serena dentro del dinamismo del destino.



Arte y espectáculos al aire libre
La experiencia cultural se complementa con espacios dedicados a las artes escénicas como el Spreckels Organ Pavilion, famoso por sus conciertos gratuitos y por albergar uno de los órganos al aire libre más grandes del mundo.
Balboa Park resume la esencia creativa y multicultural de San Diego en un solo lugar: naturaleza, historia, entretenimiento y gastronomía conviven en cada rincón.
Cruzar por CBX no solo facilita el traslado; marca el inicio de una escapada donde la cultura y el paisaje se descubren a pocos pasos de la frontera.

