En México, el pan no solo acompaña la mesa: cuenta historias, reúne familias y preserva tradiciones. Prueba de ello es la Rosca de Reyes, un ritual que marca el cierre de las fiestas decembrinas y que, año con año, reafirma la identidad culinaria del país. Bajo esta premisa, TESTAL presenta su ya icónica Rosca de Reyes, una propuesta que honra la tradición mexicana con detalles que permanecen en la memoria.
Fiel a su visión de preservar la cocina tradicional, TESTAL apuesta por una rosca profundamente clásica, sin excesos ni reinterpretaciones forzadas. La base es un pan suave y esponjoso, elaborado con ligeros toques de naranja que aportan frescura aromática y equilibran el dulzor, respetando la esencia del pan tradicional pensado para disfrutarse lentamente, rebanada a rebanada.

El sello distintivo de esta rosca se encuentra en sus dos costras artesanales, que aportan carácter y contraste a cada bocado. Por un lado, una costra de chocolate, profunda y ligeramente amarga; por el otro, una costra de mazapán, delicada y suave, con notas de almendra. Esta dualidad convierte a la rosca en una experiencia equilibrada, ideal para quienes buscan lo tradicional con un acento contemporáneo.
La decoración mantiene un lenguaje clásico con ate, durazno y cereza, ingredientes que evocan la nostalgia de las panaderías de barrio y celebran los sabores que han acompañado esta tradición por generaciones.
En TESTAL, la rosca no busca reinventarse, sino honrar la cocina mexicana y la cultura del pan en el país, bajo la premisa de que la verdadera sofisticación está en hacer bien lo esencial. Es una rosca pensada para compartirse en familia, acompañada de chocolate caliente o café de olla, y para recordar que las mejores tradiciones siguen vivas alrededor de la mesa.

La Rosca de Reyes de TESTAL está disponible en sus tres sucursales en la Ciudad de México:
- Centro: Dolores #16
- Roma: Oaxaca #31
- Polanco: Alejandro Dumas #4
Una invitación a confirmar que, en México, el pan es cultura, memoria y celebración.

