Convertir la casa en un espacio donde la creatividad y la imaginación formen parte de la rutina diaria es la premisa de GREJSIMOJS, la nueva colección que IKEA presenta en México a partir del 5 de febrero de 2026.
La propuesta parte de una idea sencilla pero poderosa: el juego no es exclusivo de la infancia ni de momentos específicos, sino una actitud que puede integrarse de forma natural al entorno doméstico. Con colores vibrantes, texturas suaves y siluetas inesperadas, la colección transforma piezas funcionales en objetos que despiertan curiosidad y emoción.
Según el IKEA Play Report, aunque la mayoría de madres y padres desean jugar más con sus hijas e hijos, factores como la falta de tiempo, espacio o recursos suelen limitar estos momentos. En un contexto donde el hogar se ha consolidado como centro de bienestar emocional y convivencia, GREJSIMOJS propone soluciones accesibles que incorporan el juego sin alterar la dinámica cotidiana.


El nombre —una expresión coloquial sueca que alude a objetos difíciles de describir pero imposibles de pasar por alto— resume el espíritu de la línea: piezas con personalidad que invitan a interactuar con ellas. No se trata de juguetes aislados, sino de mobiliario y accesorios que combinan diseño y funcionalidad.
Entre los elementos destacados se encuentra la clásica silla MAMMUT, que celebra 30 años y se reinventa con fundas afelpadas en tonos rosa y azul. También figuran módulos de almacenaje con forma de gato, un perchero inspirado en un cactus y un puf que, al abrirse, revela un simpático “monstruo” sonriente. Un caballito mecedor reinterpretado como ave se posiciona a medio camino entre escultura y juguete, mientras textiles y lámparas aportan carácter a distintos rincones del hogar.



“GREJSIMOJS está pensada para ser una parte visible del hogar, con objetos bien diseñados que encajan en los espacios incluso después de que las niñas y los niños se van a dormir”, señala Anna Granath, Range Identity Leader de la firma. La directiva destaca que el proceso creativo permitió a los diseñadores explorar la dualidad entre la mirada adulta y la infantil: un tapete puede ser una pieza decorativa clave y, al mismo tiempo, un territorio de descubrimiento para los más pequeños.
La colección también se nutre de recuerdos de infancia de sus creadores, quienes evocaron aquellos objetos cotidianos que deseaban tocar o convertir en parte de sus juegos. Hoy, esos límites se difuminan en una propuesta que celebra la espontaneidad.
Con GREJSIMOJS, IKEA reafirma su intención de impulsar hogares más expresivos y auténticos, donde la funcionalidad conviva con la imaginación y donde el acto de jugar —sin importar la edad— encuentre un lugar permanente dentro de casa.

