Con motivo del Día Mundial de la Insuficiencia Cardiaca, que se conmemora el 9 de mayo, especialistas hacen un urgente llamado a la población mexicana a detectar y controlar la hipertensión arterial (HTA), considerada la principal causa de insuficiencia cardiaca, una enfermedad progresiva, debilitante y potencialmente mortal.
La hipertensión arterial, también conocida como la “asesina silenciosa”, afecta a más de 30 millones de adultos en México, pero el 60% de ellos no saben que la padecen. Esta condición incrementa significativamente el riesgo de desarrollar infarto, insuficiencia cardiaca, fibrilación auricular, y otras complicaciones cardiovasculares graves.
“La presión elevada sin tratamiento adecuado genera un desgaste progresivo del corazón hasta llevarlo a un punto en el que ya no puede bombear sangre de forma eficiente. Esto provoca síntomas como fatiga, falta de aire, retención de líquidos y una drástica reducción en la calidad de vida”, explica el Dr. Juan Betuel Ivey Miranda, cardiólogo del Hospital de Cardiología del CMN SXXI, IMSS.
Según la Asociación Mexicana de Insuficiencia Cardiaca, esta condición afecta a 750 mil personas anualmente en México y se ha convertido en una pandemia silenciosa de salud pública, impulsada por el envejecimiento de la población, el bajo diagnóstico de hipertensión y una deficiente atención médica preventiva.
“Estudios indican que la hipertensión arterial duplica el riesgo de insuficiencia cardiaca en hombres y lo triplica en mujeres. Es urgente mejorar la prevención y el tratamiento”, afirma el Dr. Genaro Hiram Mendoza, presidente del Capítulo de Insuficiencia Cardiaca de la ANCAM.
¿Qué hacer?
Los especialistas coinciden en que la detección temprana y el tratamiento eficaz de la HTA pueden prevenir hasta 17 millones de casos de insuficiencia cardiaca en el mundo para 2050, según datos de la OMS.
Además del tratamiento farmacológico, mejorar el estilo de vida es fundamental: una dieta baja en sodio, ejercicio regular, dejar de fumar, evitar el alcohol y controlar enfermedades como obesidad, diabetes y colesterol alto.
El pasado 6 de mayo, se realizó el curso “Insuficiencia Cardiaca en los Tres Niveles de Atención” en la Academia Nacional de Medicina, reuniendo a especialistas de todo el país para abordar integralmente esta enfermedad y actualizar al personal médico sobre su diagnóstico y tratamiento.
Conclusión
La insuficiencia cardiaca no es una sentencia, pero sí una alerta. Es momento de actuar: midamos nuestra presión arterial regularmente, busquemos atención médica oportuna y cuidemos nuestro corazón.

