México enfrenta un aumento significativo de casos de sarampión en varias entidades del país. El repunte comenzó en la región norte y, en pocas semanas, se ha extendido a nivel nacional. Según el Sistema Especial para la Vigilancia Epidemiológica de las Enfermedades Febriles Exantemáticas (EFE), hasta la fecha se han confirmado 9,478 casos en los 32 estados de la República.
“El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas: una persona infectada puede transmitirlo al respirar, toser o estornudar. Aunque afecta principalmente a niños de 1 a 4 años, puede presentarse a cualquier edad, especialmente en adultos no vacunados. Además, debilita temporalmente el sistema inmunológico, aumentando la vulnerabilidad frente a otras infecciones”, explicó el Dr. Hugo Palafox, vicepresidente de Ciencia en Immunotec y especialista en metabolismo humano.
Ante este escenario, los expertos recomiendan reforzar medidas de prevención y hábitos de autocuidado. Algunas estrategias clave incluyen:
1. Uso de cubrebocas
El virus puede permanecer suspendido en el aire hasta dos horas en espacios cerrados. Una persona infectada puede contagiar a entre 12 y 18 personas no vacunadas. Por ello, el uso de cubrebocas en lugares concurridos sigue siendo fundamental para reducir la exposición.
2. Refuerza tu sistema inmune
Mantener defensas fuertes pasa por alimentación equilibrada, descanso adecuado y manejo del estrés. A nivel celular, aumentar los niveles de glutatión —molécula clave para la protección frente a la oxidación y la regulación de la inflamación— puede aportar una capa extra de protección. Suplementos como Immunocal ayudan a estimular su producción natural en el cuerpo.
3. Mantener ventilación
En oficinas, escuelas o transporte público, abrir puertas y ventanas permite renovar el aire y reducir la concentración del virus en el ambiente, disminuyendo así el riesgo de contagio.
4. Incrementar la higiene
Lavarse las manos con frecuencia, evitar tocar ojos, nariz y boca, y limpiar superficies y objetos de uso común son hábitos que siguen siendo efectivos para prevenir la propagación del virus.
“El control del sarampión requiere un enfoque integral. La vacunación sigue siendo la herramienta más eficaz para cortar la cadena de transmisión. Al mismo tiempo, cuidar el sistema inmunológico y reforzar la cultura de prevención protege tanto a los grupos más vulnerables como a la población general”, concluyó el Dr. Palafox.
En un contexto de aumento de casos, combinar medidas individuales y colectivas es esencial para reducir riesgos y proteger la salud pública.

