El cáncer continúa siendo una de las principales causas de muerte en México. De acuerdo con datos del INEGI, más de 91 mil personas fallecen cada año por esta enfermedad, afectando de manera desproporcionada a adultos mayores y a mujeres de distintas edades.
Estas cifras reflejan no solo el impacto en la salud pública, sino también la necesidad de reforzar la cultura de prevención y detección temprana en el país. Especialistas señalan que, si bien el cáncer puede presentarse en cualquier etapa de la vida, existen factores que incrementan el riesgo con el paso del tiempo.
“El envejecimiento, la falta de prevención, la genética y la disminución en la capacidad del cuerpo para reparar las células son algunos de los principales factores de riesgo”, explicó el Dr. Hugo Palafox, vicepresidente de Ciencia en Immunotec y experto en metabolismo humano. “Por ello, es fundamental fomentar los chequeos médicos regulares y la adopción de hábitos saludables desde edades tempranas”, añadió.

Adultos mayores, el grupo más vulnerable
Las tasas más altas de mortalidad por cáncer se concentran en personas mayores de 80 años. No obstante, los especialistas coinciden en que la prevención debe comenzar mucho antes, ya que pequeños cambios sostenidos pueden traducirse en una mejor calidad de vida a largo plazo.
Entre las principales recomendaciones para reducir riesgos se encuentran:
- Dormir adecuadamente: Descansar menos de siete horas diarias puede alterar procesos hormonales y afectar la reparación celular, debilitando el sistema inmunológico.
- Favorecer la producción de glutatión: Este antioxidante natural es clave para la protección celular y la desintoxicación del organismo. Con la edad, sus niveles disminuyen, por lo que es importante apoyar su producción natural.
- Cuidar la salud digestiva: Mantener una microbiota intestinal equilibrada fortalece las defensas del cuerpo. Una dieta rica en fibra y alimentos fermentados, junto con la reducción de ultraprocesados, es fundamental.
- Manejar el estrés: Aunque no causa cáncer directamente, el estrés crónico puede debilitar el sistema inmunológico y aumentar la vulnerabilidad a enfermedades.
- Acudir a consultas médicas periódicas: La detección temprana sigue siendo una de las herramientas más efectivas para mejorar el pronóstico y reducir la mortalidad.
La prevención como hábito de vida
En un escenario donde miles de familias mexicanas se ven afectadas cada año por esta enfermedad, los expertos subrayan que la prevención debe integrarse a la vida cotidiana, más allá de campañas aisladas.
“Actuar a tiempo puede marcar la diferencia. El cáncer no distingue edad, pero la educación en salud, la prevención y la detección temprana pueden cambiar el rumbo de la enfermedad”, concluyó el Dr. Palafox.

