Una correcta suplementación antes y durante el embarazo es fundamental para prevenir defectos congénitos y asegurar un desarrollo fetal saludable, afirmaron especialistas en salud femenina y medicina materno-fetal.
La nutrióloga Priscilla Soler, experta en salud femenina y nutrición hormonal, destacó que además del conocido ácido fólico, hoy se reconoce la importancia de tres nutrimentos esenciales: metilfolato, colina y bisglicinato de hierro, los cuales ofrecen beneficios comprobados tanto para el embrión como para la mujer embarazada.
El metilfolato, forma activa del ácido fólico, es mejor absorbido por el organismo y crucial para prevenir defectos del tubo neural. Se estima que hasta el 25% de la población presenta mutaciones genéticas (como MTHFR) que impiden la adecuada metabolización del ácido fólico sintético.
La colina, por su parte, es vital para el desarrollo cerebral y del sistema nervioso del feto. Aunque está presente en alimentos como huevos, carne y vegetales crucíferos, su consumo en forma de suplemento permite alcanzar los niveles óptimos recomendados durante el embarazo y la lactancia.

El bisglicinato de hierro es una forma altamente biodisponible de hierro que ayuda a prevenir la anemia, condición común en el embarazo debido al incremento del volumen sanguíneo materno.
La ginecóloga-obstetra Cynthia Dickter, certificada por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia, enfatizó que el seguimiento prenatal integral, acompañado de una adecuada suplementación, puede marcar una diferencia significativa en la salud del binomio madre-hijo.
Ambas especialistas hicieron un llamado a las mujeres en edad fértil a informarse sobre estos nutrimentos y consultar con su ginecólogo o nutriólogo para planificar un embarazo saludable, con apoyo médico, nutricional y emocional.

