Gastritis, reflujo y malestar abdominal aumentan en diciembre. Especialistas advierten sobre los excesos y llaman a cuidar el estómago durante las celebraciones de fin de año.
Diciembre es sinónimo de reuniones, cenas abundantes y brindis constantes, pero también de un incremento notable en los problemas digestivos. Especialistas de la Asociación Mexicana de Gastroenterología (AMG) alertan que durante las fiestas de fin de año se eleva la incidencia de gastritis, reflujo, dolor abdominal y descontrol de padecimientos gastrointestinales que parecían estar bajo control.
El motivo es claro: cambios en los horarios de comida, consumo excesivo de alcohol, alimentos ricos en grasa y picante, además del estrés propio de la temporada. Ante este escenario, la AMG comparte cinco recomendaciones fundamentales para proteger la salud gástrica sin renunciar a la celebración.

Moderación en el plato
Los platillos tradicionales suelen ser pesados y altamente condimentados. Consumir porciones pequeñas, evitar repetir alimentos grasosos o muy picantes y comer despacio puede marcar la diferencia entre una cena agradable y una noche de malestar estomacal.
Alcohol, el principal enemigo del estómago
El abuso de bebidas alcohólicas es uno de los principales factores que desencadenan gastritis en estas fechas. El alcohol incrementa la acidez y daña la mucosa gástrica, por lo que los especialistas recomiendan limitar su consumo y evitar los destilados fuertes.
No alterar los horarios de comida
Cenar tarde o pasar muchas horas sin comer favorece la producción excesiva de ácido gástrico, lo que puede provocar acidez, dolor y reflujo. Mantener horarios regulares o consumir colaciones ligeras ayuda a prevenir estos síntomas, así como evitar acostarse inmediatamente después de cenar.
Síntomas que no deben ignorarse
Dolor persistente, vómitos con sangre, pérdida de peso involuntaria o sensación de llenura temprana son señales de alerta que requieren valoración médica. La automedicación, advierten los especialistas, puede ocultar enfermedades como úlceras gástricas, gastritis crónica o infecciones que requieren tratamiento específico.
Diagnóstico oportuno, clave para prevenir complicaciones
La AMG subraya la importancia de no postergar la atención médica ante síntomas recurrentes. Muchos casos atribuidos a “gastritis” o “colitis” pueden estar relacionados con la infección por Helicobacter pylori, bacteria presente en siete de cada diez mexicanos y vinculada al 90% de los casos de cáncer gástrico. De acuerdo con el INEGI, este tipo de cáncer afecta principalmente a hombres de entre 30 y 59 años.

En la actualidad, existen tratamientos más eficaces para el control del ácido gástrico, como los bloqueadores competitivos de potasio (PCAB), medicamentos de nueva generación con acción más rápida, útiles en casos de gastritis, reflujo y como parte del manejo de H. pylori.
“Disfrutar las fiestas no debe significar descuidar la salud”, enfatiza la Asociación Mexicana de Gastroenterología. Escuchar al cuerpo, evitar la automedicación y acudir con un gastroenterólogo ante molestias persistentes son pasos esenciales para cerrar el año con bienestar digestivo.

