El tratamiento, utilizado en ortopedia y medicina deportiva, favorece la regeneración de tejidos y puede acelerar la recuperación de diversas lesiones musculoesqueléticas.
Frente al aumento de lesiones musculares, tendinosas y articulares, la medicina deportiva y la ortopedia incorporan cada vez más tratamientos que buscan reducir el dolor y acelerar la recuperación sin necesidad de recurrir a procedimientos invasivos. Entre ellos destaca la terapia de ondas de choque, una tecnología que estimula los mecanismos naturales de reparación del organismo.
Este tratamiento consiste en la aplicación de impulsos acústicos sobre la zona afectada, con el objetivo de favorecer la regeneración de los tejidos, mejorar la circulación sanguínea y disminuir la inflamación. Gracias a estos efectos, se ha convertido en una alternativa para pacientes con lesiones crónicas o molestias que no han mejorado con otros tratamientos conservadores.
«El dolor no siempre necesita cirugía; muchas veces necesita el tratamiento correcto. Las ondas de choque nos permiten activar los mecanismos de reparación del cuerpo de forma natural y segura», explica el Dr. Jorge Cervantes, especialista en Ortopedia, Cirugía Articular y Medicina Deportiva en Mexicali.
De acuerdo con el especialista, esta tecnología ofrece beneficios como la disminución del dolor, la estimulación de la regeneración celular, una mejor movilidad y, en algunos casos, la posibilidad de evitar una intervención quirúrgica.
La terapia está indicada para el tratamiento de padecimientos como la fascitis plantar, tendinitis, calcificaciones, epicondilitis —conocida como codo de tenista— y diversas lesiones en los tendones del hombro, además de otras afecciones musculoesqueléticas frecuentes tanto en deportistas como en la población en general.
Sin embargo, los especialistas enfatizan que no todos los pacientes son candidatos al procedimiento, por lo que una valoración médica es indispensable para determinar el origen del dolor y establecer el tratamiento más adecuado.
«Uno de los grandes beneficios de esta tecnología es que permite tratar lesiones crónicas que no han respondido a otros métodos, ofreciendo una alternativa real antes de pensar en una cirugía», destaca el Dr. Cervantes.
Con el avance de este tipo de terapias, la medicina apuesta por tratamientos que, además de aliviar el dolor, promuevan una recuperación funcional más rápida y con menor impacto para el paciente, siempre bajo la supervisión de un especialista y con un diagnóstico preciso como punto de partida.

