La temporada de lluvias en el país trae consigo un incremento en los casos de enfermedades dermatológicas en perros y gatos, alertaron especialistas veterinarios, quienes advierten que la humedad, el calor y la baja ventilación crean condiciones ideales para la proliferación de bacterias y hongos en la piel de las mascotas.
De acuerdo con estimaciones del sector veterinario, hasta el 27% de los perros y el 16% de los gatos pueden presentar algún tipo de enfermedad cutánea a lo largo de su vida, entre ellas dermatitis, infecciones bacterianas y problemas asociados a parásitos como pulgas y garrapatas. Una de las afecciones más frecuentes en esta temporada es la dermatitis húmeda aguda, conocida como “hot spots”, que se caracteriza por lesiones enrojecidas, húmedas y con comezón intensa.
El panorama se intensifica durante el verano, cuando en México se presenta la temporada de lluvias influida por sistemas tropicales como ciclones y ondas tropicales, según el Servicio Meteorológico Nacional. Para 2026, especialistas señalan que el fenómeno de El Niño podría modificar los patrones de precipitación y temperatura en distintas regiones del país.

En este contexto, Alejandro Sánchez, médico veterinario y gerente técnico de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Salud Animal en México, explicó que la humedad prolongada —ya sea por la lluvia o por actividades como nadar— favorece la proliferación de microorganismos en la piel.
“Durante la temporada de lluvias observamos con mayor frecuencia pacientes con cuadros dermatológicos exacerbados. La falta de un secado adecuado crea un entorno ideal para que bacterias y levaduras proliferen”, señaló el especialista.
Además de las condiciones ambientales, muchos de estos padecimientos tienen un componente alérgico de base, por lo que requieren un abordaje integral que incluya diagnóstico oportuno y tratamiento veterinario adecuado.
Recomendaciones para prevenir enfermedades cutáneas
Los especialistas recomiendan reforzar los cuidados de higiene y prevención durante esta temporada:
- Secar completamente a las mascotas después de la lluvia o el baño, especialmente patas, abdomen y pliegues.
- Evitar el contacto prolongado con superficies húmedas o contaminadas.
- Mantener limpias y secas sus áreas de descanso.
- Cepillar el pelaje de forma regular para evitar acumulación de humedad.
- Mantener un control estricto de desparasitación externa.
- Acudir al veterinario ante signos como comezón persistente, enrojecimiento, mal olor o lesiones visibles.

El especialista advirtió además que el aumento de humedad también puede agravar problemas respiratorios preexistentes, alterar el comportamiento de los animales y elevar el riesgo de infestaciones por parásitos. Por ello, subrayó la importancia de la detección temprana y la prevención.
En este sentido, la industria de salud animal ha impulsado el desarrollo de soluciones preventivas y terapéuticas de larga duración, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de perros y gatos en todas sus etapas.

