El Super Bowl LX volverá a ser uno de los principales detonadores de demanda para el aguacate mexicano, un producto clave para la balanza comercial agroalimentaria del país, que enfrenta este pico estacional en un contexto internacional marcado por mayores costos logísticos, presión inflacionaria y restricciones financieras.
De acuerdo con Avocados From Mexico®, durante el fin de semana del Super Bowl el mercado estadounidense consumirá más de 127 mil toneladas de aguacate, equivalentes a cerca de 290 millones de piezas, lo que representa un crecimiento de 15% respecto al año anterior. Este aumento se traduce en una aceleración de flujos de exportación y necesidades de capital de trabajo para productores y empacadores mexicanos.
Un activo estratégico para la balanza comercial
México mantiene desde hace más de seis décadas su liderazgo global en la producción y exportación de aguacate, aportando cerca del 30% de la cosecha mundial. El cultivo se ha consolidado como uno de los activos más relevantes del sector agroexportador, con presencia en más de 30 mercados internacionales.
Estados Unidos concentró el 87% del valor de las exportaciones en 2024, seguido por Canadá (6.5%) y Japón (2.7%). Esta alta concentración geográfica incrementa la exposición financiera a variaciones en demanda, costos y condiciones comerciales, particularmente en eventos de alto consumo como el Super Bowl.
Concentración productiva y flujos regionales
En 2024, Michoacán y Jalisco representaron el 97.5% de las exportaciones mexicanas de aguacate, con ingresos superiores a 3,858 millones de dólares. Solo Michoacán aportó nueve de cada diez aguacates exportados, lo que convierte a la región en un nodo crítico de generación de divisas y empleo rural.
Liquidez y gestión de riesgo
El incremento estacional de la demanda eleva los requerimientos de financiamiento de corto plazo. Los productores deben cubrir costos de cosecha, empaque, transporte, certificaciones sanitarias y logística internacional en periodos cada vez más cortos, mientras enfrentan ciclos de pago prolongados en el comercio exterior.
“En el actual entorno global, la liquidez se ha vuelto un factor determinante para cumplir contratos internacionales y evitar cuellos de botella operativos”, explicó Carlos Missirian, vicepresidente de desarrollo de negocios de MUNDI, empresa especializada en soluciones financieras para comercio internacional.
Desde la óptica de los exportadores, Grupo MIFA, productor y exportador de aguacate Hass orgánico y convencional, señaló que movilizar grandes volúmenes en pocas semanas implica un riesgo financiero tangible si no se cuenta con capital de trabajo suficiente para sostener la operación.

Perspectivas de mercado
México produjo alrededor de 2.75 millones de toneladas de aguacate en 2025, y especialistas estiman que durante la temporada 2025–2026 se exportarán a Estados Unidos más de 1.13 millones de toneladas, el volumen más alto registrado.
A nivel global, el mercado del aguacate fresco mantiene una trayectoria de crecimiento: se estima que pasará de 22.21 mil millones de dólares en 2026 a 32.81 mil millones de dólares para 2032, impulsado por la demanda de alimentos saludables y la consolidación del aguacate como producto de alto valor agregado.
Impacto económico nacional
En el sector agrícola mexicano, el aguacate ocupa el segundo lugar en valor de la producción primaria, solo detrás del maíz. En 2024, superó los 56,975 millones de pesos, con un crecimiento promedio anual real de 5.7% durante la última década.
En un escenario internacional más exigente en términos financieros y regulatorios, el aguacate mexicano continúa posicionándose como un activo estratégico de exportación, donde el acceso a financiamiento, la gestión de liquidez y la eficiencia operativa serán claves para sostener el crecimiento del sector.

