En una noche llena de tradición, arte y emoción, La Costeña® celebró el décimo aniversario de su icónica campaña «El Sabor Nunca Muere» con un evento sin precedentes en el Ex Convento de San Hipólito, uno de los recintos más representativos del Centro Histórico de la Ciudad de México.
La velada estuvo enmarcada por la presentación de “Entre La Vida y La Muerte: De Flamenco a la Mexicana”, un espectáculo dirigido por la reconocida bailarina María Aliaga, que fusionó elementos del flamenco con la estética y espiritualidad del Día de Muertos, en una interpretación conmovedora de la conexión entre lo que fuimos, lo que somos y lo que permanece.

Un homenaje a las raíces, los sabores y la memoria
Desde hace una década, “El Sabor Nunca Muere” ha buscado rendir tributo a las personas que, aunque ya no están físicamente, siguen presentes en cada tradición familiar, en cada platillo compartido, y en cada altar encendido. Este 2025, la campaña propone una mirada más íntima y reflexiva sobre el legado que se honra cada 2 de noviembre.
“En La Costeña® creemos que cada altar encendido es un abrazo cálido al alma, y que los sabores de nuestra mesa son el puente que nos conecta con esas memorias”, expresó Ana Belén Díez, Directora de Mercadotecnia de la marca. “Con El Sabor Nunca Muere, queremos acompañar a las familias mexicanas en esta celebración, transformando la tradición en un momento de unión y homenaje que permanece más allá del tiempo”.
Por su parte, Alberto Arellano, Director General de La Costeña®, enfatizó el valor emocional y cultural de esta campaña:
“Honrar nuestras raíces también significa encontrar nuevas formas de celebrarlas. El Sabor Nunca Muere es hoy una expresión viva de lo que somos: una marca que une tradición, familia y orgullo mexicano. A diez años de su creación, seguimos mirando hacia adelante, innovando y compartiendo con el mundo ese sabor que nos identifica y nos emociona”.

Tradición viva en un escenario con historia
El Ex Convento de San Hipólito, testigo de siglos de historia, se transformó en un gran altar que reunió a directivos, invitados especiales y medios, quienes vivieron una experiencia sensorial que combinó gastronomía, arte y ritual. La atmósfera fue una oda al Día de Muertos, donde cada detalle evocó la esencia de esta fecha: la memoria, el cariño, el color y, por supuesto, el sabor.
Con esta conmemoración, La Costeña® reafirma su compromiso de seguir preservando y celebrando las tradiciones que nos definen como país, recordándonos que #ElSaborNuncaMuere, porque en cada receta, en cada historia familiar y en cada altar, sigue latiendo el corazón de México.
Para más información, visita: www.lacostena.com.mx
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