En un mundo donde la conciencia hacia el trato animal crece día con día, el mexicano David Andrade —mejor conocido como DAAN— se posiciona como un referente de la Doma Natural, una técnica que prioriza la comunicación y el respeto hacia el caballo, sin recurrir a castigos ni sometimiento.
Originario de la Ciudad de México, Andrade comenzó su camino ecuestre a los ocho años en el Lienzo Charro de Naucalpan. Desde entonces, su conexión con los caballos ha sido constante y profunda. Ha practicado disciplinas como vaulting, dressage y doma clásica española, pero fue hace 14 años cuando encontró su verdadera vocación: la doma sin violencia.
El DAAN METHOD —siglas derivadas de su nombre— se basa en el principio de generar un lazo de confianza entre humano y caballo. “El objetivo no es domar para controlar, sino para conectar. Montar es solo el resultado de una amistad”, afirma Andrade. Esta filosofía ha ganado fuerza en México y Estados Unidos, donde imparte clínicas y ha consolidado una comunidad de seguidores interesados en una equitación consciente.
En 2021, decidió fundar su primera escuela formal de Doma Natural en Rancho San Agustín Equestrian Center, en la Zona Esmeralda de Atizapán, Estado de México. La escuela, dirigida a todo tipo de jinetes —desde principiantes hasta experimentados—, busca transmitir una nueva forma de entender a los caballos y fomentar un vínculo más profundo con ellos.

“La doma natural no se compite, se comparte”, declara el entrenador, quien también es criador de caballos de Pura Raza Española (PRE). A lo largo de los años, David ha trabajado con todo tipo de caballos, incluyendo aquellos con traumas y conductas difíciles. El caso más desafiante fue el de un caballo lusitano lleno de miedos, con el que logró formar un vínculo a través de semanas de trabajo paciente.
En su metodología, una sesión de una hora puede ser suficiente para no agotar al animal, y aunque la presencia del dueño no es obligatoria, David considera esencial enseñarle cómo mantener la armonía lograda. “No es solo sobre montar, es sobre entender que el caballo tiene emociones, miedos y límites. Y cuando los respetamos, él responde con lealtad y nobleza”.
Con su creciente comunidad en redes sociales —@daanhorsemanship en Instagram y TikTok—, DAAN busca seguir compartiendo su mensaje: los caballos no son herramientas, son compañeros de vida. Y como él mismo dice, “en estos tiempos difíciles, espero que hayamos aprendido algo: a respetar más a los animales, y a nosotros mismos”.

