Con un giro hacia lo gourmet, Wingstop cierra el año presentando un nuevo repertorio de bebidas que destaca por su cuidado en la mezcla, el protagonismo de ingredientes naturales y una estética que celebra la alta coctelería sin perder el espíritu relajado de la marca. Esta renovación, parte de una transformación integral del menú, coloca a las bebidas en el centro de la experiencia gastronómica.
Las nuevas propuestas revelan un notable trabajo de equilibrio y construcción aromática. Purple Love se presenta como un coctel de perfiles profundos, donde la ginebra Puerto de Indias Blackberry se fusiona con jugo de blueberry, pulpa de tuna roja y limón, coronado con la textura sutil del agua quina. En tanto, Tuna Encantada ofrece un diálogo elegante entre el mezcal Encantado, la pulpa de tuna roja y notas cítricas de naranja y limón, rematado con un borde de chamoy y chile que añade complejidad sin opacar la frescura de la fruta.



Otra de las joyas es Jack Blue, que incorpora Jack Daniel’s para dar cuerpo a una mezcla de blueberry y cítricos, suavizada con Sprite y perfumada con un twist de naranja. El Berry Mojito lleva el clásico a un terreno más expresivo gracias al ron Captain Morgan Spiced y una mezcla intensa de frutos rojos. La carta también suma el Buchanita Pineapple Breeze, una composición tropical con Buchanan’s Pineapple, jugo de piña, crema de coco, limón y hierbabuena, ideal para quienes buscan frescura con una capa de cremosidad.
Las opciones sin alcohol mantienen el mismo rigor estético y culinario, apostando por pulpas naturales, perfiles frutales nítidos y un montaje visual que acompaña la experiencia desde el primer vistazo.
Todas estas creaciones forman parte de la oferta disponible en el aclamado viernes de Wingstop, donde los cocteles parten de $69 pesos y las cervezas desde $29, una invitación a explorar propuestas sofisticadas en un ambiente accesible.




Con esta apuesta, Wingstop busca acercar la coctelería gourmet a un público amplio, transformando su menú en un espacio de descubrimiento sensorial. La marca comunicará esta evolución a través de una estrategia multicanal que incluye activaciones con creadores especializados en gastronomía y material curado en sucursales para destacar la nueva identidad líquida.
De cara al futuro, Wingstop continuará explorando colecciones efímeras, nuevas técnicas de mezcla y colaboraciones especiales para mantener un menú dinámico, contemporáneo y tan propositivo como atractivo.

