En un entorno empresarial cada vez más exigente y en constante transformación, la felicidad dejó de ser un concepto aspiracional para convertirse en estrategia. Bajo esta premisa se presentó el libro “Felicidad en los Negocios”, de Jaime Meschoulam, en un encuentro que reunió a líderes y especialistas en bienestar en la capital del país.
La cita tuvo lugar en Un Lugar de la Mancha, en Polanco, donde el autor —empresario y conferencista— compartió ante una nutrida audiencia la tesis central de su obra: la felicidad no es resultado del éxito financiero, sino la condición que lo hace posible y sostenible en el tiempo.
Durante la conversación, Meschoulam subrayó que las organizaciones que priorizan la satisfacción, la confianza y la colaboración fortalecen su cultura interna y elevan sus niveles de productividad e innovación. “Hoy las empresas necesitan líderes humanos, empáticos y conscientes. La verdadera rentabilidad surge cuando las personas se sienten valoradas y plenas”, afirmó.
El diálogo incluyó la participación de Mauricio Meschoulam y Arturo Kanner, quienes aportaron una visión interdisciplinaria al debate. Desde perspectivas que cruzaron negocios, sociedad y espiritualidad, coincidieron en que el liderazgo contemporáneo exige integrar dimensiones emocionales, éticas y humanas en la estrategia corporativa.

A lo largo del encuentro se reflexionó sobre la felicidad organizacional como una ventaja competitiva sostenible. En un contexto donde los modelos tradicionales centrados exclusivamente en indicadores financieros muestran limitaciones, los ponentes destacaron la necesidad de replantear las prioridades empresariales hacia un enfoque más integral.
“Felicidad en los Negocios” se presenta como la evolución natural del libro anterior del autor, Espiritualidad en los Negocios, ampliando la conversación hacia un terreno práctico donde el bienestar se traduce en herramienta estratégica medible.
La velada concluyó con una firma de ejemplares y un intercambio cercano entre el autor y los asistentes, quienes manifestaron interés en aplicar los principios compartidos tanto en sus organizaciones como en sus proyectos personales. El evento reafirmó que el desarrollo humano, el propósito y la salud emocional ya forman parte de la agenda empresarial contemporánea.

