Las variaciones de temperatura que marcan el cambio de estación —mañanas frías y tardes calurosas— no solo impactan la salud respiratoria. La piel infantil también resiente estos contrastes y puede presentar irritaciones, resequedad o enrojecimiento si no se refuerzan los cuidados diarios.
De acuerdo con especialistas, la piel de los niños es hasta 30% más delgada que la de los adultos, lo que la vuelve más vulnerable al viento, la radiación solar y la pérdida de humedad. Las mejillas rojas, la descamación ligera o los pequeños brotes suelen ser señales de que la barrera cutánea está debilitada.

Frente a este escenario, expertos recomiendan establecer una rutina preventiva que ayude a mantener la piel sana y protegida.
Hidratación constante, clave en cualquier clima
El uso de crema corporal no debe limitarse al invierno. Aplicarla después del baño ayuda a restaurar la humedad natural de la piel. Se aconseja optar por fórmulas hipoalergénicas y reforzar áreas más expuestas como manos y rostro, donde el impacto del clima es mayor.
Cuidado con la temperatura del agua
Aunque el frío invite a baños calientes, el exceso de temperatura puede eliminar los aceites naturales que protegen la piel. Lo ideal es utilizar agua tibia, limitar el tiempo del baño a 10 o 15 minutos y secar con suavidad, evitando frotar.
Protección solar todo el año
Incluso en días nublados, la radiación ultravioleta permanece activa. Si los niños pasan tiempo al aire libre, es recomendable aplicar protector solar infantil y reaplicarlo cada tres o cuatro horas, especialmente en cuello, orejas y manos.
Ropa adecuada para evitar irritación
Vestir en capas permite adaptarse a los cambios de temperatura durante el día. Las prendas de algodón son preferibles, ya que permiten la transpiración natural. Si el menor suda, cambiar la ropa es fundamental para evitar salpullidos o molestias cutáneas.
Identificar señales de alerta
Cuando el enrojecimiento no desaparece, la comezón es persistente o la resequedad no mejora con hidratación, es importante consultar con un especialista para evitar complicaciones.

La piel infantil se encuentra en pleno desarrollo y requiere atención constante. Establecer hábitos de cuidado desde temprana edad no solo previene molestias inmediatas, sino que contribuye a una mejor salud cutánea a largo plazo.
Especialistas de Servifarma Promedic subrayan la importancia de elegir productos confiables y adecuados para piel sensible, así como recibir orientación personalizada para cada etapa de crecimiento. Porque cuidar la piel hoy es invertir en bienestar mañana.

