Comenzar el año viajando es, para muchos, la mejor forma de atraer nuevas experiencias, aventuras y momentos memorables. Este 2026, Ixtapa Zihuatanejo se presenta como uno de los destinos de playa ideales para renovar energías, conectar con la naturaleza y darle la bienvenida al año con intención. Aquí te compartimos seis rituales viajeros para iniciar el año con buena vibra y espíritu explorador.
1. Recibir el amanecer frente al Pacífico
Nada como comenzar el año viendo salir el sol en Playa La Ropa o El Palmar. Entre las 6 y 7 de la mañana, cuando la playa está en silencio y el mar marca el ritmo, este ritual invita a agradecer por los viajes que están por venir y a conectar con el presente a través del sonido de las olas.
2. Caminar por el corazón de Zihuatanejo
Recorrer el centro y el Paseo del Pescador es una forma de absorber la esencia local. Caminar sin prisa, observar la vida cotidiana y dejarse llevar por el ambiente relajado del destino se convierte en un ritual perfecto para atraer experiencias auténticas y genuinas.
3. Saborear la identidad del destino
Probar unas tiritas de dorado o el tradicional relleno de puerco es una manera deliciosa de celebrar la riqueza del mar y la montaña. Cada platillo cuenta una historia y conecta al viajero con la cultura y tradición gastronómica de Zihuatanejo.

4. Pedir un deseo al ver ballenas
Durante la temporada, presenciar a una ballena nadando junto a su cría es un momento profundamente emotivo. Este ritual simboliza protección, abundancia y nuevos comienzos, ideal para pedir deseos y atraer viajes llenos de armonía y conexión.
5. Despedir el día desde el Partenón
Ver el primer atardecer del viaje desde el Partenón de Zihuatanejo es un ritual imperdible. Con la bahía y el Pacífico como escenario, es el momento perfecto para pedir abundancia de experiencias, risas y recuerdos inolvidables a lo largo del año.
6. Prometer volver
El ritual final es quizá el más importante: declarar al universo el deseo de regresar a Ixtapa Zihuatanejo. Hacer una pausa, agradecer el viaje y comprometerse a volver marca simbólicamente el inicio de un año lleno de escapadas, descubrimientos y memorias por crear.
Con estos rituales, Ixtapa Zihuatanejo se convierte en el escenario perfecto para iniciar 2026 con intención, calma y espíritu viajero, en un destino que invita a regresar una y otra vez.

